El paquete presentado por la Comisión Europea en 2023 incluía 19 actuaciones para facilitar la actividad de las pequeñas y medianas empresas. Tres años después, solo el 31% se han completado, mientras que casi la mitad continúan en desarrollo y en un 21% no se ha producido ninguna actuación.
En septiembre de 2023, la Comisión Europea presentó el SME Relief Package, un paquete de 19 actuaciones que debía dar respuesta a algunos de los principales obstáculos que condicionan la competitividad de los 34 millones de pequeñas y medianas empresas europeas: burocracia, morosidad, acceso a la financiación y al talento o dificultades para participar en la contratación pública.
Tres años después, el balance muestra avances, pero también un despliegue más lento de lo previsto. Según el análisis elaborado por SMEunited, solo el 31% de las actuaciones anunciadas se han completado, un 48% continúan en curso y en el 21% restante no se han anunciado medidas.
La patronal europea de pymes advierte de que esta lentitud es especialmente significativa en un momento en el que la propia Comisión Europea ha situado la competitividad y la simplificación entre sus grandes prioridades. Y alerta de que anunciar iniciativas ambiciosas que después no se traducen en resultados tangibles puede generar frustración entre las empresas y erosionar la confianza en la capacidad de respuesta de las instituciones europeas.
La morosidad y la simplificación administrativa, asignaturas pendientes
Uno de los ejemplos más significativos es la nueva regulación europea contra la morosidad. La Comisión presentó la propuesta en 2023 y el Parlamento Europeo adoptó su posición en abril de 2024. Tres años después, sin embargo, el Consejo todavía no ha iniciado las negociaciones para alcanzar una posición común y, por tanto, el reglamento está pendiente de aprobación.
Desde Pimec hemos denunciado que esta cuestión tiene un impacto directo sobre las pymes. De hecho, una encuesta de la Comisión Europea muestra que el 73% de los participantes declara haber sufrido problemas relacionados con la morosidad, especialmente en operaciones entre empresas.
Los retrasos en los pagos limitan la liquidez y pueden obligar a las empresas a aplazar inversiones, renunciar a oportunidades de crecimiento o asumir mayores necesidades de financiación. Por ello, tanto desde SMEunited como desde Pimec seguimos reclamando a los Estados miembros que desbloqueen las negociaciones.
La reducción de las cargas administrativas era otra de las grandes promesas del SME Relief Package.
Desde 2023, la Comisión ha impulsado varios paquetes de simplificación y ha avanzado en iniciativas para reducir duplicidades y requisitos desproporcionados. También continúa desarrollándose el Single Digital Gateway y el sistema once-only, que persigue que una empresa no tenga que facilitar reiteradamente a las administraciones información que ya está en poder del sector público.
Pero el despliegue todavía no se ha completado. SMEunited señala que el Single Digital Gateway continúa siendo poco conocido entre los empresarios y que la falta de interoperabilidad entre las plataformas nacionales limita su eficacia.
Más crítica es la situación de otros compromisos. La incorporación sistemática de medidas adaptadas a las pymes en la legislación europea continúa sin consolidarse y tampoco se ha generalizado la evaluación del impacto que pueden tener sobre las pequeñas empresas los cambios introducidos durante la tramitación de las normas.
Contratación pública: avances, pero todavía con barreras
La participación de las pymes en la contratación pública también continúa siendo un reto. En septiembre de 2026, la Comisión Europea presentó una propuesta de reforma de las normas europeas que recoge varias de las propuestas defendidas por Pimec, como fomentar la división de los grandes contratos en lotes y priorizar la mejor relación calidad-precio en la adjudicación, más allá del precio como criterio principal. A pesar de estos avances, SMEunited advierte de que la dimensión de los contratos, la complejidad de los procedimientos y el exceso de requisitos continúan dificultando el acceso de las pequeñas empresas a la contratación pública.
Entre las medidas que reclama se encuentran procedimientos más simples y requisitos proporcionados, de manera que las pymes puedan presentarse directamente a las licitaciones y no tengan que participar principalmente como subcontratistas.
Las medidas que han progresado
Algunas de las actuaciones previstas en 2023 sí se han materializado.
Es el caso del EU Talent Pool, planteado para facilitar la conexión entre empresas europeas y profesionales de terceros países según las necesidades del mercado laboral. La propuesta se presentó en noviembre de 2023 y se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea en mayo de 2026.
También se han producido avances en información sobre sostenibilidad, con el impulso del estándar voluntario VSME para facilitar a las pymes un marco más proporcionado, en cuya elaboración Pimec ha desempeñado un papel clave, y en internacionalización, con una garantía de crédito a la exportación de 300 millones de euros destinada a apoyar las exportaciones de pymes y small mid-caps europeas a Ucrania.
Además, se ha presentado la nueva Recomendación sobre transmisión de empresas, que, aunque no es jurídicamente vinculante, se convierte en una cuestión especialmente relevante ante el número de negocios que deberán afrontar procesos de relevo durante los próximos años.
Tres años después, el SME Relief Package muestra avances, pero también un despliegue mucho más lento de lo previsto. Con solo una de cada tres actuaciones completadas, el reto ahora es acelerar las medidas pendientes en ámbitos clave como la morosidad, la burocracia, la financiación o la contratación pública.
El balance evidencia que buena parte del alivio prometido a las pymes todavía está pendiente de traducirse en resultados concretos en su día a día. Por ello, es necesario seguir avanzando en el despliegue de las 19 actuaciones previstas y acelerar su implementación para que sus beneficios lleguen a las empresas lo antes posible.
