Fracasar sigue siendo una de las palabras más incómodas de nuestro sistema económico. Pero detrás de este concepto hay una realidad mucho más cotidiana de lo que parece: negocios que cierran, deudas que se acumulan y personas que deben reconstruir su futuro casi desde cero. En este contexto, el programa Emppersona – Segunda Oportunidad de la Fundación Pimec se ha consolidado como una herramienta clave para ofrecer segundas oportunidades profesionales a autónomos y empresarios. Los datos de 2025 lo confirman. Un total de 343 personas iniciaron un itinerario dentro del programa y 209 lo completaron. De ellas, 104 consiguieron una segunda oportunidad real, ya fuera retomando su actividad o reorientando su trayectoria.
El modelo funciona con una lógica clara: no solo se aborda el problema económico, sino también el personal. De hecho, el programa combina asesoramiento empresarial, apoyo legal y acompañamiento emocional, entendiendo que el fracaso no es únicamente financiero, sino también psicológico.
El 60 % de los participantes emprendieron un nuevo negocio, un 33 % lograron reincorporarse al mercado laboral y un 7 % optaron por reflotar o cerrar de forma ordenada su empresa.
Detrás de estas cifras hay historias concretas. Es el caso de Eva Chica, emprendedora de 54 años en Lleida, que tras una trayectoria marcada por dificultades económicas reivindica la necesidad de perder el miedo al fracaso y volver a intentarlo. Su recorrido ejemplifica uno de los grandes retos del programa: combatir el estigma.
También está el caso de Àngels Canals, de Girona, que reinventó su negocio de peluquería apostando por un modelo itinerante. Una transformación que no solo implica adaptarse al mercado, sino repensar completamente la forma de trabajar.
En una línea similar, Cristina Bica, del Vallès, vivió la caída de su proyecto empresarial y, gracias al acompañamiento recibido, ha conseguido reconstruir una empresa “más fuerte y sostenible”. Su caso evidencia que la segunda oportunidad no siempre significa empezar de cero, sino hacerlo mejor.
Y finalmente, desde Barcelona, historias como la de Josep Pons ponen de manifiesto una realidad menos visible: la necesidad de cerrar etapas de manera ordenada. Para muchos participantes, el primer paso no es volver a emprender, sino salir del colapso financiero y emocional.
El presidente de la Fundación Pimec, Josep González, ha destacado que “Emppersona complementa también otras iniciativas como el programa Incorpora de la Fundación «la Caixa», que ha contribuido a impulsar la creación de negocios y la contratación de personas”.
Si quieres acceder a más datos sobre los resultados del programa Emppersona durante 2025, puedes consultarlos en el siguiente enlace.
