El deporte, un motor económico que necesita más reconocimiento

Cuando hablamos de deporte, a menudo pensamos en salud, hábitos de vida saludables, cohesión social o competición. Todos estos aspectos son indiscutiblemente importantes. Pero existe otra realidad que a menudo queda en un segundo plano: el deporte es también un sector económico estratégico para Cataluña, con un impacto cada vez más relevante en la actividad empresarial, el empleo y la generación de riqueza.

El primer informe económico sobre el impacto de la industria y de las empresas vinculadas al deporte en Cataluña, elaborado por el Observatorio de la Pyme de Cataluña, confirma esta realidad. Entre 2018 y 2024, el número de empresas del sector ha crecido un 18,4 %, aumentando su peso dentro del conjunto de la economía catalana hasta representar el 1,27 % del total de empresas. Se trata de un crecimiento destacable que evidencia el dinamismo de un sector en plena expansión.

Estos datos también ponen de manifiesto que el deporte es, sobre todo, un sector de pymes. El 98,6 % de las empresas deportivas tienen menos de 50 trabajadores. Hablamos de gimnasios, empresas que organizan eventos deportivos, fabricantes de productos, comercios minoristas de material deportivo, empresas de formación deportiva profesional y universitaria, así como muchas otras iniciativas empresariales que contribuyen diariamente a generar actividad económica y empleo en todo el territorio.

El informe muestra, además, una evolución muy positiva del empleo. Entre 2021 y 2023, el número de personas ocupadas en el sector creció un 18,2 %, por encima del ritmo de incremento del número de empresas. Este dato apunta a una progresiva consolidación empresarial y a un aumento de la dimensión de muchas organizaciones, un factor estratégico para ganar competitividad y capacidad de inversión.

También los ingresos han experimentado una evolución favorable, con un crecimiento del 16,6 % entre 2022 y 2023, superior al del conjunto de la economía catalana. Sin embargo, estos buenos datos no deben ocultar los retos estructurales que todavía afronta el sector. La rentabilidad continúa situándose por debajo de la media de los servicios, los salarios siguen siendo reducidos en muchas actividades y la necesidad de acelerar las transformaciones digitales y ecológicas es cada vez más evidente.

Por ello, desde Pimec Esports consideramos imprescindible seguir impulsando políticas que favorezcan la competitividad de las empresas deportivas. Es necesario reducir las cargas administrativas, facilitar el acceso a la financiación y promover la digitalización y la sostenibilidad como palancas de crecimiento. Las pymes deportivas no pueden afrontar solas estos procesos de transformación.

Al mismo tiempo, es necesario disponer de mejores herramientas para medir y dimensionar adecuadamente el peso real del deporte dentro de la economía catalana. En este sentido, reclamamos la creación de una cuenta satélite del deporte por parte del Idescat, una herramienta que permitiría obtener una radiografía más precisa del sector y orientar mejor las políticas públicas.

También es preciso avanzar en medidas específicas que contribuyan a estimular la demanda y reforzar el tejido empresarial, como incentivos fiscales vinculados a la práctica deportiva o líneas de financiación específicas para facilitar la modernización de las empresas del sector.

El deporte genera salud, cohesión y bienestar, pero también genera empleo, actividad económica y oportunidades. Reconocer esta doble dimensión es imprescindible para construir una economía más competitiva y una sociedad más saludable. Cataluña cuenta con un sector deportivo dinámico, emprendedor y con potencial de crecimiento. Ahora es el momento de dotarlo de las herramientas necesarias para que pueda seguir avanzando y contribuyendo al progreso del país.

August Tarragó, presidente de Pimec Esports

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