“La calidad, junto con la sostenibilidad y el arraigo al territorio, nos permitirá ser un referente mundial”

Hablamos con Pere Llopart, presidente de Corpinnat, una marca colectiva de la Unión Europea creada con el objetivo de distinguir los vinos espumosos elaborados en el Penedès.

Corpinnat ha pasado en pocos años de ser un proyecto emergente a convertirse en una marca consolidada. ¿Cuál ha sido el principal factor de crecimiento?

Corpinnat nació como una marca colectiva formada por bodegas que trabajábamos en una misma dirección: el compromiso, el respeto y la cultura. Además de la pasión por el viñedo, el terruño, el territorio y el paisaje, siempre cumpliendo con los criterios de elaboración recogidos en el reglamento más exigente del mundo de los vinos espumosos.

El crecimiento de la marca colectiva Corpinnat responde a la necesidad del sector de formar parte de una asociación comprometida con el origen —la histórica región vitivinícola del corazón del Penedès—, así como con la sostenibilidad y el medio ambiente.

Corpinnat reúne a bodegas que vinifican el cien por cien de su producción en sus propias instalaciones, siguiendo un proceso de elaboración con largas crianzas y sin olvidar el compromiso con el viticultor, garantizando un precio mínimo que aumenta año tras año.

Las empresas que forman parte de Corpinnat compiten entre sí en el mercado, pero al mismo tiempo trabajan conjuntamente bajo una misma marca. ¿Cómo se consigue ese equilibrio entre competencia y cooperación?

El modelo Corpinnat se basa en el origen, el rigor, la coherencia y, sobre todo, en la voluntad de todas las bodegas de compartir unos compromisos, unos valores y un reglamento común. Todo ello demuestra que la fortaleza de la marca colectiva se construye sobre la confianza, la calidad y el respeto.

Su modelo pone el acento en generar más valor que volumen. ¿Es posible crecer manteniéndose fiel a los valores que defienden?

La calidad, junto con la sostenibilidad y el arraigo al territorio, nos permitirá convertirnos en un referente mundial. En Corpinnat no concebimos el crecimiento sin el respeto: hacia los viticultores y hacia los viñedos ecológicos que cultivamos.

Cataluña compite en mercados globales con regiones vitivinícolas de gran prestigio. ¿Cuáles son los principales retos y oportunidades para seguir posicionando los espumosos del Penedès en los mercados internacionales?

Es cierto. Cataluña es un territorio vitivinícola rico, diverso y variado que compite con países de larga trayectoria y gran prestigio en el sector, y en el que nosotros debemos desempeñar un papel protagonista.

Para afrontar los retos que plantea el contexto actual debemos mantener el objetivo de seguir siendo un agente transformador y de referencia tanto en el territorio como en el sector. Si continuamos avanzando por el camino que ya hemos trazado, lograremos convertirnos en un referente mundial en el ámbito de los vinos espumosos.

Las oportunidades están en un consumidor que busca vinos espumosos con origen, trazabilidad, máxima transparencia y calidad. ¿Cómo lo conseguiremos? Desde Corpinnat creemos que debemos seguir apostando por las variedades de uva autóctonas, como el xarel·lo, el macabeo o la parellada, así como por variedades históricas como la sumoll, la monastrell o la garnacha, en un territorio compacto donde el proyecto agrario respete al máximo el medio ambiente y se desarrolle bajo criterios ecológicos, garantizando además que el cien por cien de los vinos se vinifiquen íntegramente en la propia bodega.

¿Hasta qué punto el futuro de sectores tradicionales como el suyo pasa por generar un impacto positivo no solo económico, sino también social y ambiental?

La respuesta está en la propia filosofía de Corpinnat. Las empresas que formamos parte del proyecto trabajamos para preservar y mantener vivo el compromiso con nuestro territorio. Corpinnat es un proyecto colectivo integrado por personas, familias y bodegas que compartimos una misma manera de entender el viñedo, el vino y el territorio.

Nuestro compromiso con la vinificación implica garantizar que toda la uva procede de viñedos cultivados en nuestro territorio. Pero también velamos por asegurar un precio mínimo para los viticultores que, para la vendimia de 2025, fue de 0,92 €/kg. Gracias a ello, los ingresos por hectárea percibidos por los viticultores alcanzaron, de media, unos 7.300 euros por hectárea, incrementándose año tras año el precio del kilo de uva.

¿Cómo se preparan las empresas familiares para afrontar retos como el relevo generacional, la profesionalización de la gestión y el crecimiento a largo plazo?

Corpinnat está formada por empresas profundamente arraigadas al territorio: algunas cuentan con siglos de historia y otras con décadas de trayectoria. Generación tras generación hemos conseguido que los jóvenes accedan a una sólida formación. Esa es la clave para que nuestras bodegas sigan manteniendo unos estándares de calidad extraordinarios.

Recientemente se han incorporado a Pimec como socios colectivos. ¿Cómo colaboran con la entidad y cómo lo harán en la próxima edición de los Premios PIMEC?

La alianza entre Pimec y Corpinnat comenzó con un proyecto dirigido al tejido empresarial en el que compartimos los valores de la marca. Ahora, ambas entidades hemos firmado un acuerdo de colaboración mediante el cual Corpinnat se convierte en colaborador de la 39.ª edición de los Premios Pimec, que se celebrará el próximo 30 de septiembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

Gracias a este acuerdo, los asistentes a la gala solidaria de los Premios PIMEC brindarán con Corpinnat, que tendrá una presencia destacada durante todo el evento. La colaboración incluye también la creación del Espacio Corpinnat, un nuevo espacio de bienvenida y punto de encuentro para los asistentes que dará visibilidad a un proyecto vitivinícola estrechamente vinculado al territorio, la calidad y la sostenibilidad.

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