Kave Home es una empresa nacida en Girona que ha sabido combinar raíces locales con una clara vocación internacional, convirtiéndose en una referencia en el sector del mobiliario y la decoración.
En un entorno económico marcado por la globalización y la competencia internacional, las micro, pequeñas y medianas empresas continúan siendo el motor del tejido empresarial catalán. Un ejemplo destacado es Kave Home, una empresa cuya historia comienza mucho antes de la creación de la marca tal y como la conocemos hoy.
Sus orígenes se remontan a un pequeño almacén en Sils (Girona), desde donde se distribuían colchones a hoteles de la Costa Brava. Este proyecto, impulsado por el empresario Francesc Julià, se basaba en valores como el rigor, el esfuerzo y la atención al detalle, que todavía hoy definen la cultura empresarial de la compañía.
Con el paso del tiempo, aquel negocio familiar evolucionó hacia una empresa más estructurada dentro del grupo Julià, hasta dar el salto definitivo en 2013 con la creación de la marca Kave Home, orientada a la venta directa al consumidor y con una apuesta clara por el diseño propio.
A pesar de su crecimiento, Kave Home mantiene la esencia de una empresa familiar y cercana
Francesc Julià es actualmente el CEO de la empresa y, junto con su hermano Arnau, representa la segunda generación familiar. Explica que Kave Home nació 30 años después de la fundación del grupo por parte de su padre, como un proyecto para conectar con el cliente final, “consiguiendo transformar una empresa industrial creadora de producto en una marca de referencia global con distribución multicanal”.
Además, asegura que, pese a las diferentes etapas que ha vivido la compañía, así como al crecimiento exponencial y sostenido de la última década, los valores y el ADN de origen permanecen intactos. “Humildad, esfuerzo, compromiso y ambición de generar un impacto global”, enumera Julià, quien añade que “la voluntad de la segunda generación es seguir capitalizando todo aquello que Francesc padre creó con una base tan sólida y añadir nuevos ingredientes que permitan convertir la fórmula de éxito de Kave en un destacado líder global”.
Presente en más de 80 países, combina la venta online con una creciente red de tiendas en todo el mundo
Francesc Julià destaca también la expansión y consolidación internacional de la empresa, que “desde su creación ha experimentado una expansión notable”. Este crecimiento se ha traducido también en resultados económicos destacados, registrando importantes incrementos de facturación en los últimos años y consolidándose como una de las firmas europeas con mayor proyección en el sector del mobiliario. Un ejemplo de esta evolución es la facturación: en 2020 la empresa alcanzó unos ingresos de 76 millones de euros y el año pasado cerró el ejercicio con una facturación de 321 millones de euros.
Compromiso con el diseño y la sostenibilidad
La marca trabaja para crear productos duraderos y respetuosos con el medio ambiente, impulsando iniciativas como “Kave Cares” con el objetivo de avanzar hacia un modelo de negocio de menor impacto ambiental. “Este proyecto engloba desde el diseño del producto bajo una filosofía de ecodiseño, hasta el control de la fabricación y la gestión de residuos industriales, pasando por proyectos de impacto social”, explica.
Finalmente, añade que Kave Home también “está adherida al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y publica anualmente su memoria de sostenibilidad con compromisos firmes de reducción de su huella de carbono”.
Este es, sin ningún género de duda, un caso de éxito dentro de nuestro tejido empresarial, que ejemplifica cómo una pyme catalana puede competir a escala global sin perder su identidad. Con raíces familiares, una apuesta clara por el talento y la creatividad, y una visión estratégica orientada al futuro, la empresa se ha convertido en un referente del sector.
Su trayectoria pone de manifiesto la capacidad del tejido empresarial de Cataluña para generar proyectos sólidos, innovadores y con impacto internacional, y demuestra que desde un pequeño municipio como Sils se pueden construir marcas con presencia en todo el mundo.
